miércoles, 31 de agosto de 2011

Super 8 (2011) decepción en la sala

Después de un año de fomentar la anticipación por la película , de crear trailers misteriosos que prometían grandes experiencias y montar varias webs relacionadas con la película por fin ha llegado a los cines Super 8. Y todos aquellos que queríamos ver una gran película de misterio y terror (lo prometía todo el márketing viral anterior y estaba avalada por la presencia en la dirección de JJ Abrams )  nos hemos conformado con un remake de las películas de los 80 de Steven Spielberg pero con algo más de sangre: ET, Encuentros en la tercera fase, etc. 

Cartel de la película


El problema de hacer algo que ya se ha hecho antes e, incluso, que tú mismo has hecho antes, es que tienes que mejorarlo, o introducir algo nuevo, o tener actores mucho más extraordinarios, o un guión mejorado (estoy pensando en why so serious ). Pero si haces exactamente lo mismo, el espectador con unos pocos años de cine a sus espaldas puede considerar que le has vendido de nuevo la misma moto.  En mi caso estuve tentado de buscar el Delorean  en el que me habían montado sin darme cuenta antes de entrar al cine.  Aun así la película tiene buenas escenas, especialmente el descarrilamiento de la primera parte, pero poco a poco la historia entra en un marchamo algo tedioso  por conocido.

Se ha hablado  de que la historia contiene también elementos de los Goonies.  Tienen en común  una pandilla de niños y un cierto gusto por meterse en líos pero la diversión que genera los Goonies no se observa en esta cinta. Los Goonies era una película de aventuras, piratas, tesoros y chistes. Esto es otra vez el encuentro  con el extraterrestre, el gobierno opresor y el niño héroe,  por supuesto,  el que verdaderamente puede comunicarse con el ente y que le conduce a la salvación, propia y ajena.

Esta crítica que hago viene determinada por las expectativas, es decir, se esperaba una película con algo extraordinario atrapado en un tren  cuyo guión hubiera sido nada tradicional atendiendo a la publicidad que se ha visto por la red. Dicha publicidad ha sido superior a la película y la comparación ha provocado que la cinta sea víctima de sí misma. Lo mismo que sucedió con Distrito 9 en su momento, que prometía ser algo bueno y se quedo en una película mal hecha sobre el racismo. No estaría de más que se diera una oportunidad de hacer películas a los creadores del márketing viral que propulsó la campaña publicitaria, porque han demostrado que son capaces de idear cosas más entretenidas que este refrito . 

Aun así es una película que se ve bien y que el público familiar disfrutará de manera especial en esta época. Tal vez su intención nunca fue ir más allá de este punto.





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