lunes, 21 de febrero de 2011

Misfits: 3ª temporada confirmada

Aprovechamos que se ha confirmado hace unas semanas que habrá una tercera temporada de Misfits  para hablar de esta serie británica que ha conquistado un gran éxito en general y de la que no habíamos dicho nada aún. 

Hace un par de años empezó a emitirse en el Reino Unido como una especie de serie  'outsider' que 'heredaba' de una serie que todos conocemos: Heroes. En este caso un grupo de jóvenes castigados a realizar servicios comunitarios en su ciudad son afectados por una tormenta que les provee de poderes especiales sobrehumanos. 




Tanto Heroes como Misfits comparten una idea principal : los protagonistas poseen poderes especiales que usan y tienen que aprender a controlar.  Sin embargo, mientras que Heroes presenta una especie de x-men dispuestos a salvar al mundo alineados con las fuerzas del bien y del mal, en el caso de Misfits los poderes llegan de rebote, inesperados. Ni  van a salvar el planeta, ni falta que hace. De hecho, varios de los personajes son el anti-héroe por excelencia. Usan los poderes a su favor y, aunque en ocasiones les asaltan dudas morales, en general no usarán ni una vez sus poderes en favor del bien público, sino todo lo contrario. 

En este punto reside parte de la fuerza de esta serie, con muy buenas notas en imdb. Los personajes son  creíbles y podrían ser cualquiera de nosotros. Toman decisiones y se comportan de acuerdo a sus necesidades diarias y a las limitaciones que tienen. Disfrutan de una fiesta o  sufren desamores. El halo de fracaso que les rodea, porque son la escoria de la sociedad (Misfits), favorece que nos sean simpáticos. El ambiente y las temáticas úrbanas de la serie, además,  conectan con el día día de los espectadores más jóvenes.

Pero todo esto  no es suficiente para hacer una buena serie. Podríamos tener como resultado el Gran Héroe Americano si no hubiera otros elementos que llevan a esta serie a otro nivel: los actores y el guión. Los actores que interpretan a los personajes principales son simplemente brillantes. No es sencillo interpretar alguno de los personajes (no quiero spoilear) y que sea creíble. Especialmente llamativos son los papeles de Iwan Rheon (Simon), Robert Sheenan (Nathan) y Lauren Socha (Kelly), aunque en general están todos muy logrados.

El guión es el segundo aspecto que sobresale de la historia. A pesar de lo absurda que puede llegar a ser la trama --especialmente en la segunda temporada-- , esta misma cualidad del absurdo, bien llevada por los actores,  produce que la serie sea tremendamente divertida, de carcajearse en muchas ocasiones por lo estrambótico e irreverente de muchas situaciones y diálogos. También hay historias  más dramáticas que son parte importante en la solidez general de la trama. El crédito se lo lleva el creador y escritor Howard Overman en este asunto del guión. Si todavía no la has visto, no esperes más. Dos temporadas que hacen en total 13 capítulos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario